Llegaste a mi vida derepente..
sin querer..
Tomandome por sorpresa, como la
tormenta que sin aviso, oscurece una tarde de Agosto…
Y te fuiste..
igual de rapido, tan veloz..
Como desaparecen las nubes
oscuras despues de haber descargado su lluvia melancolica..
Todo duro, apenas un suspiro..
Fue casi como un relampago..
Magico, electrico, luminiso
pero esfimero..
Hubiese preferido que fueses
mas como esa niebla persistente de la costa..
Que parece que nunca se va,
Como esa llovisna fina..
Que permanece a nuestro lado
invierno tras invierno…
Esa lluvia fina, que llega
despacio a la tierra
Que la golpea lenta y
suabemente,
Esa que poco a poco te va
mojando
Va Penetrando en tu ropa, hasta
acariciarte la pieal y empaparte hasta los huesos..
Esa humedad que suavemente y
sin notarlo se queda dentro..
Y
me pregunto..
Por que siempre cambia todo..
Las
cosas suceden y las hojas de los arboles caen..
Decoran
nuestros parques y calles..
Pero
caen..
Y
año tras año, vuelven a caer..
La
Primavera colorea el paisaje…
Las
Perspectivas cambian…
La
música, el mar, el viento, la sonrisa y mis amigos..
Que
incoherencia la mía..
Que cada vez que siento, quen estoy
mas cerca..
Todo se vuelve a ir..
Se
va de repente..
Y
no vuelve…
Pero
queda ahí..
Dando
Vueltas..
Alimentando..
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